Un meteorito que cae cerca de una granja empieza a producir efectos extraños en la naturaleza circundante: aparecen marmotas y conejos con rasgos alterados que asustan a los campesinos, la vegetación crece exuberante, a destiempo y en insólitas tonalidades, el campo posee un extraño resplandor nocturno y los árboles se mecen en la oscuridad sin que ninguna brisa intervenga. Pronto la familia de granjeros enferma y enloquece y la zona entera adquiere un color grisáceo, para terminar convertida en un páramo maldito. Ya en 1927 H. P. Lovecraft se las ingenió para narrar lo alienígena evitando el lugar común del extraterrestre como un ser con características humanas, y para esto concibió a la fuerza invasora como una sustancia de color indescriptible. En este cuento, uno de los más emblemáticos de H. P. Lovecraft, el horror es descubrir la insignificancia humana ante las fuerzas desconocidas e incontrolables del cosmos.
“Uno de los mejores cuentos de Lovecraft... Y cuán profético en su descripción de un desastre ecológico gracias a una poderosa fuerza tóxica/nuclear”. Joyce Carol Oates
“Para Lovecraft, la literatura es una pesadilla dirigida”. Edmundo Paz Soldán
"El príncipe oscuro y barroco de la historia del horror del siglo XX”. Stephen King